SUCCUBA DEMONA
De nuevo nos encontramos, pero esta vez en el plano al que pertenezco donde todo es palpable, donde mandan los placeres de la carne, aquella noche tomaste la forma de aquella celebridad local y te deleitaste con mi cuerpo, no voy a negarlo lo disfrute y mucho, tomaste parte de mi energía vital a cambio de aquel encuentro sexual y antes del amanecer te fuiste como es tu modus operandi...
En el momento que puse pie en ese lugar sentí en mi cuerpo un escalofrió y un nerviosismo extraño, de repente todo se puso gris y el tiempo se volvió lento, todo perdió su color excepto tu, como es tu costumbre, jamas revelas tu verdadero ser, siempre luces como mis fantasías y deseos quieren verte.
Te manifestaste como una mujer de 1.65 de altura, cabello largo y negro, ojos brillantes y negros, piel morena ligeramente aperlada, pechos que como describe el marqués "Ni muy Grandes, ni muy pequeños, solo lo justo para caber en manos y la boca" y caderas marcadas, apretadas, que hacían juego con tus piernas, llevabas aquel seductor atuendo rojo y aquel símbolo que adornaba tu cuello, el símbolo para quien trabajas me dijiste tu nombre, yo solo escuche una distorsión... tomaste mi mano y me llevaste aquel cuarto.
No paso mucho tiempo y ya estábamos intercambiando besos, me azotaste a la cama con una fuerza descomunal y te montaste encima mio, me besabas con tanto deseo como si se tratase de un deseado recuentro entre 2 amantes prohibidos cuyo escaso tiempo se limita a lo pasional, donde el te quiero y te extraño se dicen solo a flor de piel, recitaste: "Disculpa, Me gusta Salvaje..."
Tome el control del encuentro y ahora estaba encima tuyo, besando tu cara, labios y cuello, mientras nuestras manos hacían malabares para desnudar nuestros cuerpos, deguste de tus pechos atendiéndolos con chupetones y masajes, tu mano hizo busco mi paquete en la prisión llamada calzón, jaloteando con fuerza e incitándome a los deseos que necesitaba tener, hice mi camino hacia el sur donde esperaba aquella dulce entrada, pequeña, cerrada y depilada, pase mi lengua haciendo una media luna y después succione un poco haciendo a manera de beso francés mientras mis dedos abrían tu gloria e incrustaba de golpe mi lengua.
Entre Círculos, Letra "S" y movimientos alocados logre la humedad de tu cuerpo dando inicio al ritual amatorio, me retire lentamente y me monte de nuevo encima tuyo camino al Norte, entre tu ombligo y tus pechos, de nuevo siguiendo el camino de tu cuello papa poder llegar a tus labios, nos besamos por serios minutos mientras continuaban tus estrujones a mi trozo, rozabas la punta contra la orilla de tu portal, sonreirste de manera candente y tus ojos comenzaron a brillar.
Así fue como buscaste con ansia mi falo, hiciste de gala de tus habilidades bucales y entre fuertes succiones y apretones masturbatorios complaciste mi virilidad, mi boca busco de nuevo tu lujubre cavidad y a manera de "69" continuamos con la pasión Oral, una rica combinación de humedad y dureza, era la luz verde para poderte penetrar, Dijiste; "Tu encima Primero" y empezamos a dar bombeo a la maquina que estaba preparada para carburar, entro a la primera, entro hasta el fondo y el vaivén de pelvis cadera se empezó a manifestar, afianzaste con tus uñas mi espalda y me apretabas fuerte durante el amar, gemías, gritabas y ahogabas mi aliento entre besos que de repente tus dientes y colmillos hacían de avatar.
Me aferre a tu cuello mientras entraba profundo y hacia muestreo de besos por tu cuerpo, al cabo de un momento con fuerza sobre humana y en forma de azote volviste encima para dominar, me sonreíste y tus ojos brillaron, clavaste tus garras a mis hombros y mis manos se posaron en tus nalgas, botabas con fuerza descomunal, te empalabas dichosa y me robabas el aliento, asfixiándome entre tus negros cabellos y besos, te posaste en mi oreja y tu lengua recorrió mi oído, mordisqueando mi lóbulo, pose mis manos en tus pechos y mis pulgares hacían círculos en esos pezones mientras te divertías al brincar.
Volvimos al juego de la Dominación y puse tu cuerpo en pronacion, con las caderas al aire así como las bestias hacen su copulacion, dando unos cuantos probetes vaginales antes de ensartar y cornar, te tome de la cintura mientras te embestía, bese tu espalda, recorrí los hombros y el cuello, la sensación era riquísima y se sentían las ganas próximas a explotar, seguimos el paso por unos minutos para de nuevo variar el gozar, tomamos un receso de besos y toqueteo, con las manos en la sexualidad respectiva, estimulando y manteniendo las ganas, tomando un segundo aire para la batalla finalizar, te posaste de nuevo encima mio para felar y te hice segundas, dando saboreos al compás de tu chupar.
Clave mi lengua profundo y tus caderas empece a abrir y apretar, tu dulce sabor me fascinaba y por cada movimiento de lengua me premiabas con una succión tremenda y un rítmico masturbar, tu mano parecía que me la queria arrancar y con tus juegos de boca también senti que te lo querías tragar, abrí mi boca a lo ancho haciendo una gran "O" dando estocadas, lamidas y apretones para por fin acabar, al final una contracción muy intensa aprisiono mi lengua y de mi palo abundante cantidad de elixir comenzó a brotar, duramos unos segundos en reposo uno encima de otro para después los cuerpos levantar.
Caminaste desnuda por el cuarto buscando tus ropas fresca como lechuga, mientras observabas mi cuerpo agitado, jugaste con mis lentes un rato y al final te despediste de mi con un ardiente beso y por un instante me dejaste ver tu verdadera apariencia...




¿por que siemrpe eres tan friki.....? :P
ResponderBorrar*por eso te quiero*
Yo quiero estudiar demonología para saber si me puedo convertir en un sukubo o bueno sukuba :P
Por Dios y eso que apenas es martes, en tu blog uno no sabe si va a ser un post muy romántico o uno muy apasionado, cual sea siempre haces tus post muy bien llevado ;)
ResponderBorrarSaludos
te confieso que no lo pude acabar por mi humor ñoño del día =3
ResponderBorrargusto en visitarte n.n
Dude, buen post.
ResponderBorrarComo la mayoría de los que haces, jaja.
Keep going, smell ya later.