NUESTRO SECRETO...
Nunca tuve la intención de tener algo contigo y jamas fue mi intención que esto acabara asi...
Como le mencionado antes la soledad y el despecho son sentimientos que nos hacen hacer o decir cosas que en otras circunstancias normalmente no haríamos.... y asi fue nuestro caso. Todo comenzó un dia normal, era el medio dia me disponía a comer asi que fui a la tienda para comprar un refresco, entonces fue cuando te vi...una pequeña figurita de 1.60, rostro de niña roba edades, super delgada, con una blusita pegada de tirantes, falda de mezclilla, piernas flacas, cintura muy marcada, cabello largo hasta la espalda, color castaño, piel morena, ojos traviesos y sonrisa picara, te agachaste para tomar algo del estante de abajo, asi fue cuando vi por primera vez mi perdición y la gloria.
Se asomaron de tu blusa, tus pequeños pero bien formados pechos, 2 naranjitas bien paradas, duritas, tu pezon se salia un poco relevando ese color cafe claro característico, era una maravilla de vista, el tiempo se congelo un momento y mi imaginación se hecho a volar, el solo pensar tenerte de rodillas mientras me haces un oral, mi mano jugando con tus pechos y pezones para después tomarte bruscamente de la cara, jalar tu pelo e Irrumarte salvajemente hasta descargar mi semen, llenar tu boca y ver como se escurre por tus pechos, el tiempo volvio a avanzar lentamente mientras te incorporabas de nuevo, me viste sonreíste y escuche un ensordecedor: "QUE ONDA WEY" seguido de un golpe en mi espalda, la piel se me puso china y tense el cuerpo, volteo lentamente y veo que eras Tu, ese vecino indeseable y amigo de un amigo que trajeron alguna vez a mi casa o mis fiestas, esa persona que siempre evitas porque te cae mal y siempre se pone mala copa, comenzaste a saludarme muy eventualmente a lo cual sin muchas ganas responde el saludo, de repente un niño pequeño corre a sus brazos con golosinas y aquella chica se acerca hacia mi y se presenta como su esposa.
No Manches, este horrible sapo gordo, sin personalidad se estaba llevando a esta flaquita rica y para colmo se caso con ella y le hizo un hijo, osea uno teniendo todo a su favor y esta mas soltero que nada, preguntas habituales surgieron: ¿Como has Estado?, ¿Que te has hecho?. ¿Cuando hacemos algo? preguntas que contestas de manera a temporal sin comprometerte a nada, el caso es que me invitaron en la noche a su casa a una carne asada por su cumpleaños a lo cual dije que iria aunque no no deseaba la verdad, pero bueno... El caso es que llegada la noche llegue, lo salude, la salude a ella, a su niño, algunas caras familiares, bebí un par de cervezas, comí y trate de disfrutar el ambiente del lugar, mis conocidos ya se habian ido, solo quedaban amigos de el, los cuales cantaban ebriamente en el Kareoke, te acercaste a mi y me preguntaste si me la estaba pasando bien, a lo que conteste que si, solo que no conocía a nadie, realmente no eramos muy cercanos su marido y yo, a lo cual respondio que lo sabia, no me vio en su boda, sin embargo habia escuchado hablar mucho de mi...
Te pregunte que tanto habia escuchado de mi y aparentemente cosas malas, que era un borracho, un peleonero, un roba novias y que portaba todo tipo de armas conmigo, me eche a reir ante semejantes acusaciones y me limite a contestar: "Tenia 17 años, antes era un hombre muy distinto" a lo cual ella exclamo que no creia que nada de eso fuera cierto puesto que me veia como un muchacho muy tranquilo, me reir a carcajadas y conteste que he cambiado un poco y re intere "Yo antes era un hombre muy distinto" nos quedamos platicando toda la noche, aparentemente no tenia amigos en la fiesta, todos eran "amigos" de su marido que convenientemente solo lo veian cuando habia alcohol de por medio, ella no bebia alcohol, ni fumaba, solo bebia refresco y comia asi que no eran de su agrado las borracheras, me conto su historia y como lo conoció, como terminaron casándose y demas, la verdad no la vi muy feliz contándome sus historia pero eso fue material para otro dias... Despues de esa noche mantuvimos el contacto por redes sociales, los invite a un par de fiestas, pero luego la tragedia azoto, su marido era un hombre muy inseguro y celoso además de fácilmente manipulable, se creia rumores y cosas de gente, asi que empezo a ver malos rumores de su esposa y ocasiono un daño irreparable en la relacion, al grado que incluso llegaron a los golpes y tramites de divorcio, razon por la cual deje de invitarlos a mis reuniones.
Por razones de seguridad mantuve una distancia de ellos para no verme metido en pleitos, sin embargo me estuvo buscando por redes sociales insistentemente y solto la peligrosa bomba de: "Yo quiero seguir manteniendo tu amistad, porque siento que me llevo muy bien contigo" fui víctima, de la hormona y esa sensación de proteger a los demas... asi que accedi y comenzamos a vernos seguido a veces para salir a comer, al cine y otras veces a mi casa, siempre con cierta discrecion, cosa que a ella le molestaba y decia que no haciamos nada malo (nada aun) asi que ponia fotos juntos e redes sociales, en lugares donde ibamos y muchas de esas salidas eran con su hijo, asi que no vi problema, constantemente recibia llamadas, de su ahora marido (el cual debido estaban temporalmente separados) acusándola de que estaba engañándola con otros hombres, ella respondia que no, que estaba con amigos y conocidos que no habia nada que ocultar, inclusive estaba con el niño, la violencia verbal se hacia fuerte y en un par de ocasiones, llegue arrebatar el telefono y amenzarlo a lo cual se acobardaba y ya no molestaba, me lo topaba en la calle pero solo bajaba la mirada y me saludaba cohibido, nunca he sido una persona violenta, pero no me gusta que abusen de los demas y precisamente ese fue mi problema.
Empezamos a pasar demaciado tiempo juntos, saliamos a todos lados, haciamos la cena y veiamos TV en su casa o en la mia, inclusive nos quedamos a dorrmir juntos en la misma cama y aunque al principio no habia sexo de por medio, era confortante y acomedido, era como estar en pareja sin estarlo, los abrazos, los besos en la mejilla y el cuello se comenzaron haber habituales, pero no pasaba de nada mas, en una ocasion te sente en mis piernas, empece a besarte la cara y el cuello, cuando llegue a la parte superior de mis pechos te detviste y me dijiste que no estabas lista, que aun guardabas cierta fidelidad y respeto a lo cual me atenia y debia respetar, sin embrago cada vez se hacia mas dificil cuando estabamos solos te abrazaba por detras y te apretaba los pechos, besaba tu cuello y frotaba mi pene entre tus nalgas como animal jarioso, pero nuevamente de ahi no pasaba, mas, no te dejabas besar en los labios o tocar tus partes intimas, sin embargo cada vez llegaba mas lejos contigo de manera paulatina, pero algo dentro de ti aun tenia conflicto interno, realmente eras una buena persona, simplemente te toco relacionarte con la persona incorrecta, un dia llegaste llorando a mi casa, fuiste a dejarle al niño como habían acordado con el abogado y tuvieron un pleito, te persiguió unas cuadras y lo mas razonable para ti, fue correr a mi casa, por obvias razones no te siguió hasta aca.
Te abrase a manera de consuelo calmando tus lagrimas, me contaste que no estaba pasándote dinero y aparte habia rumores de que ya estaba metiéndose con otra mujer, lo cual te tenia devastada y sentías que la vida era sumamente injusta, te recoste en mi pecho y te deje desahogarte, acaricie tu pelo y bese tu frente unas cuantas veces, hasta que te calmaste, te hice reir con un par de bromas y te ofreci ir por algo de cenar, me dijiste que gracias por ser tan bueno contigo, nos abrazamos y despues de mucho por fin nos besamos los labios, fue un beso pequeño, pero que luego continuo con otro mas largo, te tome de la cintura y te pegue contra mi acarice tu cara mientras disfrutaba el sabor de tu boca, te abrace nuevamente, salimos de la casa tomados de la mano a buscar unas hamburguesas, cenamos en casa y después de unas cuantas risas, nos fuimos al cuarto a dormir, generalmente me pides algo para ser usado de pijama, pero esta vez removiste tu bra dejando unicamente tu blusa, la cual transparentaba tus pezones y una diminuta ropa interior, te metiste a la cama acostandote de lado como acostumbrabas, me meti a la cama y te abrace haciendo cucharita como soliamos dormir, bese tu cuello y subi mis manos a tus pechos, mordisquee tu oreja y en un inesperado acto, tomaste mi mano y la metiste bajo tu blusa, por fin estaba agarrando tan deliciosos manjares en todo su esplendor.
Los amase con gusto, apretandolos y jugando con los pezones que estaban super duros, bajaste tu mano buscando mi entre pierna, metiste la mano dentro de mi ropa interior y empezaste a masturbarme,lentamente me quite los calzones dejando el pene al aire, bese tus labios y levante tu blusa mientras me ponia encima tuyo, me abalance sobre tus pechos, chupandolos uno a uno, succionandolos, tu mano busco mi pene y lo masturbo un poco, guiandolo hasta tu vagina, moviste de lado el calzon y guiaste la punta hasta la entrada, comenzo a entrar lentamente toda y cuando por fin estuvo adentro, empece a penetrarte de misionero, abrazaste mi cuerpo con tus piernas, mientras tus brazos me tomaban del cuello y jalaban con fuerza mi cuerpo hacia ti, te abrazce fuertemente y bese tu cuello, tus senos se aplastaban en mi pecho, sintiendo los pezones clavarse en mi, mantuve el ritmo por varios minutos, hacias contracciones en tu vagina y pedías que te diera mas fuerte, continuamos arduamente por unos momentos mas y después me vine de manera abundante y fogoza, me quede encima tuyo sudando y después de un rato me incorpore acostado detras tuyo en cuchara, comenzaste a llorar, te pregunte si estabas bien, me dijiste que si, es solo que tenias muchos sentimientos mezclados que te disculpara.
Amanecimos al dia siguiente sin mas problema, nos besamos, jugamos un poco en la cama, nos metimos a bañar, comimos el desayuno y después te fuiste a tu casa, las cosas cambiaron muchísimo después de eso, pasábamos aun mas tiempo juntos y siempre que ibas a dejar al niño con tu marido, corrias a mi casa a abalanzarte sobre mi, a veces no llegábamos a la cama y lo hacíamos en la cocina o sala, duramos asi un muy tiempo hasta que legalmente Tu y el estaban separados, en efecto se descubrió que te era infiel desde hace rato, perdio su empelo un par de veces y quedo marcado de por vida como mal marido y golpeador de mujeres, lentamente tu y yo dejamos de vernos, comenzaste a salir con otros hombres y al no ver ningún tipo de ataduras o seriedad en la relacion igual empecé a salir con otras mujeres, con el tiempo conociste un buen hombre con el cual viviste un tiempo en unión libre y posteriormente te embrazaste y casaste, me entere que agarro a golpes a tu ex marido cuando el intento hacerte un desplante y ahora tus niños van a una buena escuela.
Como le mencionado antes la soledad y el despecho son sentimientos que nos hacen hacer o decir cosas que en otras circunstancias normalmente no haríamos.... y asi fue nuestro caso. Todo comenzó un dia normal, era el medio dia me disponía a comer asi que fui a la tienda para comprar un refresco, entonces fue cuando te vi...una pequeña figurita de 1.60, rostro de niña roba edades, super delgada, con una blusita pegada de tirantes, falda de mezclilla, piernas flacas, cintura muy marcada, cabello largo hasta la espalda, color castaño, piel morena, ojos traviesos y sonrisa picara, te agachaste para tomar algo del estante de abajo, asi fue cuando vi por primera vez mi perdición y la gloria.
Se asomaron de tu blusa, tus pequeños pero bien formados pechos, 2 naranjitas bien paradas, duritas, tu pezon se salia un poco relevando ese color cafe claro característico, era una maravilla de vista, el tiempo se congelo un momento y mi imaginación se hecho a volar, el solo pensar tenerte de rodillas mientras me haces un oral, mi mano jugando con tus pechos y pezones para después tomarte bruscamente de la cara, jalar tu pelo e Irrumarte salvajemente hasta descargar mi semen, llenar tu boca y ver como se escurre por tus pechos, el tiempo volvio a avanzar lentamente mientras te incorporabas de nuevo, me viste sonreíste y escuche un ensordecedor: "QUE ONDA WEY" seguido de un golpe en mi espalda, la piel se me puso china y tense el cuerpo, volteo lentamente y veo que eras Tu, ese vecino indeseable y amigo de un amigo que trajeron alguna vez a mi casa o mis fiestas, esa persona que siempre evitas porque te cae mal y siempre se pone mala copa, comenzaste a saludarme muy eventualmente a lo cual sin muchas ganas responde el saludo, de repente un niño pequeño corre a sus brazos con golosinas y aquella chica se acerca hacia mi y se presenta como su esposa.
No Manches, este horrible sapo gordo, sin personalidad se estaba llevando a esta flaquita rica y para colmo se caso con ella y le hizo un hijo, osea uno teniendo todo a su favor y esta mas soltero que nada, preguntas habituales surgieron: ¿Como has Estado?, ¿Que te has hecho?. ¿Cuando hacemos algo? preguntas que contestas de manera a temporal sin comprometerte a nada, el caso es que me invitaron en la noche a su casa a una carne asada por su cumpleaños a lo cual dije que iria aunque no no deseaba la verdad, pero bueno... El caso es que llegada la noche llegue, lo salude, la salude a ella, a su niño, algunas caras familiares, bebí un par de cervezas, comí y trate de disfrutar el ambiente del lugar, mis conocidos ya se habian ido, solo quedaban amigos de el, los cuales cantaban ebriamente en el Kareoke, te acercaste a mi y me preguntaste si me la estaba pasando bien, a lo que conteste que si, solo que no conocía a nadie, realmente no eramos muy cercanos su marido y yo, a lo cual respondio que lo sabia, no me vio en su boda, sin embargo habia escuchado hablar mucho de mi...
Te pregunte que tanto habia escuchado de mi y aparentemente cosas malas, que era un borracho, un peleonero, un roba novias y que portaba todo tipo de armas conmigo, me eche a reir ante semejantes acusaciones y me limite a contestar: "Tenia 17 años, antes era un hombre muy distinto" a lo cual ella exclamo que no creia que nada de eso fuera cierto puesto que me veia como un muchacho muy tranquilo, me reir a carcajadas y conteste que he cambiado un poco y re intere "Yo antes era un hombre muy distinto" nos quedamos platicando toda la noche, aparentemente no tenia amigos en la fiesta, todos eran "amigos" de su marido que convenientemente solo lo veian cuando habia alcohol de por medio, ella no bebia alcohol, ni fumaba, solo bebia refresco y comia asi que no eran de su agrado las borracheras, me conto su historia y como lo conoció, como terminaron casándose y demas, la verdad no la vi muy feliz contándome sus historia pero eso fue material para otro dias... Despues de esa noche mantuvimos el contacto por redes sociales, los invite a un par de fiestas, pero luego la tragedia azoto, su marido era un hombre muy inseguro y celoso además de fácilmente manipulable, se creia rumores y cosas de gente, asi que empezo a ver malos rumores de su esposa y ocasiono un daño irreparable en la relacion, al grado que incluso llegaron a los golpes y tramites de divorcio, razon por la cual deje de invitarlos a mis reuniones.
Por razones de seguridad mantuve una distancia de ellos para no verme metido en pleitos, sin embargo me estuvo buscando por redes sociales insistentemente y solto la peligrosa bomba de: "Yo quiero seguir manteniendo tu amistad, porque siento que me llevo muy bien contigo" fui víctima, de la hormona y esa sensación de proteger a los demas... asi que accedi y comenzamos a vernos seguido a veces para salir a comer, al cine y otras veces a mi casa, siempre con cierta discrecion, cosa que a ella le molestaba y decia que no haciamos nada malo (nada aun) asi que ponia fotos juntos e redes sociales, en lugares donde ibamos y muchas de esas salidas eran con su hijo, asi que no vi problema, constantemente recibia llamadas, de su ahora marido (el cual debido estaban temporalmente separados) acusándola de que estaba engañándola con otros hombres, ella respondia que no, que estaba con amigos y conocidos que no habia nada que ocultar, inclusive estaba con el niño, la violencia verbal se hacia fuerte y en un par de ocasiones, llegue arrebatar el telefono y amenzarlo a lo cual se acobardaba y ya no molestaba, me lo topaba en la calle pero solo bajaba la mirada y me saludaba cohibido, nunca he sido una persona violenta, pero no me gusta que abusen de los demas y precisamente ese fue mi problema.
Empezamos a pasar demaciado tiempo juntos, saliamos a todos lados, haciamos la cena y veiamos TV en su casa o en la mia, inclusive nos quedamos a dorrmir juntos en la misma cama y aunque al principio no habia sexo de por medio, era confortante y acomedido, era como estar en pareja sin estarlo, los abrazos, los besos en la mejilla y el cuello se comenzaron haber habituales, pero no pasaba de nada mas, en una ocasion te sente en mis piernas, empece a besarte la cara y el cuello, cuando llegue a la parte superior de mis pechos te detviste y me dijiste que no estabas lista, que aun guardabas cierta fidelidad y respeto a lo cual me atenia y debia respetar, sin embrago cada vez se hacia mas dificil cuando estabamos solos te abrazaba por detras y te apretaba los pechos, besaba tu cuello y frotaba mi pene entre tus nalgas como animal jarioso, pero nuevamente de ahi no pasaba, mas, no te dejabas besar en los labios o tocar tus partes intimas, sin embargo cada vez llegaba mas lejos contigo de manera paulatina, pero algo dentro de ti aun tenia conflicto interno, realmente eras una buena persona, simplemente te toco relacionarte con la persona incorrecta, un dia llegaste llorando a mi casa, fuiste a dejarle al niño como habían acordado con el abogado y tuvieron un pleito, te persiguió unas cuadras y lo mas razonable para ti, fue correr a mi casa, por obvias razones no te siguió hasta aca.
Te abrase a manera de consuelo calmando tus lagrimas, me contaste que no estaba pasándote dinero y aparte habia rumores de que ya estaba metiéndose con otra mujer, lo cual te tenia devastada y sentías que la vida era sumamente injusta, te recoste en mi pecho y te deje desahogarte, acaricie tu pelo y bese tu frente unas cuantas veces, hasta que te calmaste, te hice reir con un par de bromas y te ofreci ir por algo de cenar, me dijiste que gracias por ser tan bueno contigo, nos abrazamos y despues de mucho por fin nos besamos los labios, fue un beso pequeño, pero que luego continuo con otro mas largo, te tome de la cintura y te pegue contra mi acarice tu cara mientras disfrutaba el sabor de tu boca, te abrace nuevamente, salimos de la casa tomados de la mano a buscar unas hamburguesas, cenamos en casa y después de unas cuantas risas, nos fuimos al cuarto a dormir, generalmente me pides algo para ser usado de pijama, pero esta vez removiste tu bra dejando unicamente tu blusa, la cual transparentaba tus pezones y una diminuta ropa interior, te metiste a la cama acostandote de lado como acostumbrabas, me meti a la cama y te abrace haciendo cucharita como soliamos dormir, bese tu cuello y subi mis manos a tus pechos, mordisquee tu oreja y en un inesperado acto, tomaste mi mano y la metiste bajo tu blusa, por fin estaba agarrando tan deliciosos manjares en todo su esplendor.
Los amase con gusto, apretandolos y jugando con los pezones que estaban super duros, bajaste tu mano buscando mi entre pierna, metiste la mano dentro de mi ropa interior y empezaste a masturbarme,lentamente me quite los calzones dejando el pene al aire, bese tus labios y levante tu blusa mientras me ponia encima tuyo, me abalance sobre tus pechos, chupandolos uno a uno, succionandolos, tu mano busco mi pene y lo masturbo un poco, guiandolo hasta tu vagina, moviste de lado el calzon y guiaste la punta hasta la entrada, comenzo a entrar lentamente toda y cuando por fin estuvo adentro, empece a penetrarte de misionero, abrazaste mi cuerpo con tus piernas, mientras tus brazos me tomaban del cuello y jalaban con fuerza mi cuerpo hacia ti, te abrazce fuertemente y bese tu cuello, tus senos se aplastaban en mi pecho, sintiendo los pezones clavarse en mi, mantuve el ritmo por varios minutos, hacias contracciones en tu vagina y pedías que te diera mas fuerte, continuamos arduamente por unos momentos mas y después me vine de manera abundante y fogoza, me quede encima tuyo sudando y después de un rato me incorpore acostado detras tuyo en cuchara, comenzaste a llorar, te pregunte si estabas bien, me dijiste que si, es solo que tenias muchos sentimientos mezclados que te disculpara.
Amanecimos al dia siguiente sin mas problema, nos besamos, jugamos un poco en la cama, nos metimos a bañar, comimos el desayuno y después te fuiste a tu casa, las cosas cambiaron muchísimo después de eso, pasábamos aun mas tiempo juntos y siempre que ibas a dejar al niño con tu marido, corrias a mi casa a abalanzarte sobre mi, a veces no llegábamos a la cama y lo hacíamos en la cocina o sala, duramos asi un muy tiempo hasta que legalmente Tu y el estaban separados, en efecto se descubrió que te era infiel desde hace rato, perdio su empelo un par de veces y quedo marcado de por vida como mal marido y golpeador de mujeres, lentamente tu y yo dejamos de vernos, comenzaste a salir con otros hombres y al no ver ningún tipo de ataduras o seriedad en la relacion igual empecé a salir con otras mujeres, con el tiempo conociste un buen hombre con el cual viviste un tiempo en unión libre y posteriormente te embrazaste y casaste, me entere que agarro a golpes a tu ex marido cuando el intento hacerte un desplante y ahora tus niños van a una buena escuela.










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